¡Alerta para salidos y puritanos! Este no es un post sobre pornografía animada. Nada de eso, aunque tampoco estaría nada mal. No, lo que nos ocupa aquí es otro tipo de animación. Esa que, a diferencia de la gran mayoría de la que acaba llegando a nuestras pantallas (de cine), no está enfocada a capturar la atención del público infantil, sino la de sus padres. Un cine, el de la animación pensada para adultos, que en los últimos años ha vivido un auge y un reconocimiento (tanto del público como de la crítica) que le ha permitido hacerse un lugar entre los estrenos de la cartelera semanal. ¿Sus armas? Muchas y diversas, aunque una de las más relevantes es sin duda su poder para satirizar el mundo moderno, atacar nuestros prejuicios y abordar temáticas conflictivas con ese punto de sorna e ironía característica de la comedia negra. Buenas muestras de este auge son películas como A Scanner Darkly o Persépolis, y ahora debemos sumar a la lista una producción nacional de macabro título, La crisis carnívora, y que cuenta con el atractivo de un elenco de dobladores de lujo que incluye a Enrique San Francisco, José Coronado, Pablo Carbonell, Carlos Sobera o Joaquín “Muchachada Nui” Reyes.
Escrita y dirigida por Pedro Rivero, La crisis carnívora se nos presenta como una comedia negra irreverente. La sinopsis no puede ser más desconcertante e intrigante. Gracias al Pacto Vegetariano, todos los animales conviven en “paz y armonía”. Todos menos uno: la fétida hiena Crevel, que está harto de su “mierda de ración diaria de fruta y verdura“. Decidido a calmar su apetito y cargarse el buen rollito reinante, una noche, Crevel acude al cementerio dispuesto a ponerse ciego a fiambres, pero no puede hacerlo: ¡se le han adelantado! Pérsicus, el león presidente, y su consigliere, el tigre Altaicus, han montado una perversa red alimenticia con los cadáveres, para saciar su gula a escondidas.
Y después de comprobar las locuras de este tal Rivero, os proponemos un pequeño viaje a través de los últimos éxitos de la animación para adultos que se han estrenado en nuestro país. De partida cabría remontarse a la década de los 80 para descubrir las primeras muestras de animación para adultos que consiguieron abrirse paso en la cartelera comercial. Me refiero sobretodo a Akira, película que exportó al resto del mundo la tradición japonesa del anime, versión animada del clásico manga que conquistaría el corazón de adolescentes y adultos de todo el mundo y que se consagraría definitivamente como un fenómeno de culto.
Tras ese precedente, saltamos hasta 2001, cuando el director norteamericano Richard Linklater aprovecharía la técnica del rotoscopiado, capaz de animar fragmentos filmados, para darle un vuelo onírico a su filosófica Waking Life. No cabe duda de que las nuevas técnicas de animación han abierto las posibilidades expresivas de los cineastas y han hecho posible, por ejemplo, la senda comercial-experimental recorrida por Robert Zemeckis en Polar Express (2004) o Beowulf (2007). Aunque en esta época de grandes adelantos técnicos, otra de las bazas jugadas por algunos autores ha sido el regreso a un cierto minimalismo animado, con un punto retro en el caso de Bienvenidos a Belleville (2003), en la que Sylvain Chomet fabricaba una lúcida sátira acerca de los estereotipos y clichés en torno a los franceses y los americanos, y con un discurso político bañado en un relato naif en el caso de Persépolis (2007), la autobiografía primero convertida en cómic y después en película de la iraní Marjane Satrapi.
De forma paralela, el anime japonés se ha consolidado como una forma cinematográfica respetada y altamente reconocida. Un buen ejemplo es el año 2004, en el que dos películas de grandes maestros de la animación japonesa concursaron en los dos festivales de cine más importantes del mundo. Mamoru Oshii se hizo un lugar en la competición del Festival de Cannes con Ghost in the Shell 2: Innocence, mientras Katsuhiro Otomo presentaba en el Festival de Venecia Steamboy. A todo esto hay que sumarle el auge de la animación para adultos en la televisión americana. Series como Los Simpsons o Padre de familia han conquistado altas cuotas de pantalla con su humor corrosivo y su contundente sátira del american way of life. Así, en 2007, pudimos ver por primera vez en pantalla grande a Homer, Bart y compañía en Los simpsons, la película.
El fenómeno fílmico de la animación para adultos se asienta cada día más en nuestras casas (a través de la tele) y en nuestras carteleras. ¿A vosotros qué os parece? ¿Os gusta este género? ¿Cuál es vuestra película favorita de la última ola de animación para adultos?
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