A Roscoe Conkling Arbuckle lo llamaban Fatty (gordito) porque era obeso, y eso hacÃa gracia; y él también sabÃa hacer gracia, poseÃa un don natural para la comedia y desde muy joven fue un especialista en el slapstick a pesar de su voluminosidad.
Se fogueó durante años en vodeviles, que alternaba con otros trabajos para ir tirando como la fontanerÃa. Su objetivo: actuar y hacer feliz a niños y adultos.
Mack Sennett lo descubrió y se lo llevó a su Keystone Film Company, donde Fatty empezará a escribir, dirigir y protagonizar divertidas y alocadas comedias mudas. Triunfó sin paliativos, su fama se extendió por toda América, trabajó con Chaplin e incluso ayudó a Buster Keaton a destacar en el panorama cinematográfico, al ficharlo para su propia compañÃa creada en 1917, la Comique; The butcher boy, dirigida por Fatty y protagonizada por Keaton tuvo una gran acogida por toda América.
La gente adoraba a Fatty, era el amigote gordo y gracioso de siempre, se partÃan al verlo disfrazado de mujer, o cometiendo todo tipo de travesuras en pelÃculas de siete rollos.
En 1921 la vida no podÃa sonreirle de manera más clara y luminosa. La Paramount renovó su contrato por la millonaria cifra de 3.000.000 de dólares, se compró un magnÃfico Pierce Arrow y una gran casa, y el cinco de Septiembre organizó una fiesta para celebrar su lucrativo contrato en un lujoso hotel de San Francisco, alquilando varias suites durante todo un fin de semana. Fatty estaba dispuesto a celebrar por todo lo alto su gran victoria, era el nuevo rey de Hollywood, asà que… ¡empiece la fiesta!.
Y la fiesta empezó con invitados entrando y saliendo, alcohol a raudales a pesar de que corrÃan tiempos de prohibición y música a todo volumen procedente de una gramola. Entre los invitados al sarao estaba una joven actriz llamada Virginia Rappe, novia de Henry Lehrman, director de cine que habÃa trabajado anteriormente con el actor. A partir del momento en que Fatty y Virginia entran en contacto, la historia se bifurca en diferentes versiones, aunque lo único cierto es que ambos, bastante ciegos, entraron en una habitación de la cual salió Fatty con rostro consternado al cabo de un buen rato. Luego se oyeron gritos, varios invitados entraron en la suite y vieron a Virginia tirada en la cama quejándose de que Fatty le habÃa hecho mucho daño. Todos se olvidaron de ella, sin duda habÃa bebido demasiado licor, y la dejaron descansar, pero después de unas horas, al comprobar que no reaccionaba la llevaron a un hospital. Cuatro dÃas después fallecÃa a causa de una peritonitis provocada por la penetración forzosa de algún objeto contundente.
Después de la muerte de la joven actriz, todas las miradas se centraron en Fatty, al que no tardaron en acusar de asesinato. Las versiones más fiables sobre el terrible suceso conducen a pensar que Fatty introdujo a la fuerza una botella de champagne (se habla también de Coca-cola) en la cavidad vaginal de Virginia, provocándole un desgarro interior que le llevarÃa inexorablemente a la muerte. Esta es la leyenda que ha sobrevivido hasta nuestros dÃas, ayudada por rumores como la supuesta obsesión de Fatty por Virginia, a quién habÃa visto en alguna pelÃcula, y con la que deseaba tener un encuentro en privado; se dice que en aquel fatÃdico dÃa de la orgÃa en San Francisco, mientras se la llevaba a la habitación, dijo satisfecho: “Esta es la oportunidad que estaba esperando desde hacÃa tiempo”, ¿demasiado morbo? ¿demasiado sensacionalista? En ese caso hay versiones más realistas, como un posible aborto de Virginia llevado a cabo poco antes de la fiesta, que le habrÃa provocado fuertes dolores que Fatty simplemente habrÃa intentado calmar echándola en la cama para que descansara, o en el tercer caso, tendrÃamos a los dos retozando en la cama y Fatty, por descuido, le habrÃa propinado un rodillazo o algún golpe involuntario a Virginia, y no olvidemos que eso, pensando en la obesidad de Fatty, podÃa ser algo muy doloroso.
Luego, dejando de lado las causas fÃsicas de la muerte de Virginia, se habla de un hecho que podrÃa haber provocado todo el asunto, y que presentarÃa a Fatty como un pelele metido en un buen lÃo. Aquà entra en acción una oscura mujer que acudió a la fiesta con Virgina, Bambina Maude Delmont, una especie de madame al frente de un grupo de chicas que se dedicaban a calentar las braguetas de estrellas del showbusiness para luego acusarlas de violación y sacarles unos cuantos miles de dólares. Virginia podÃa haber intentado esta jugada con Fatty aunque sin que estuviera previsto, y por alguna de las tres causas que antes he señalado, la extorsión habrÃa derivado finalmente en tragedia.
El juicio le costó a la estrella más de 700.000 dólares de la época en abogados y trámites, tuvo que vender su mansión y su querido Pierce Arrow, la Paramount canceló su contrato millonario y sufrió una de las persecuciones más descaradas que hayan orquestado los medios informativos en Estados Unidos. Poco importaba que Fatty fuera declarado inocente, su vida ya estaba en el cubo de la basura.
En concreto, los medios de prensa y radio del magnate William Randolph Hearst (la vida del cual serÃa objeto de un biopic apócrifo en el Ciudadano Kane de Orson Welles) cargaron contra Fatty y de paso contra la decadencia de sexo y alcohol en la que se sumÃa el Hollywood de los veinte. Un ejemplo en la columna de uno de los periódicos de Hearst: “Arbuckle es el resultado de la ignorancia y el exceso de dinero. Hay unos cuantos como él que representan la desgracia del showbusiness. No pueden vivir con sus altos salarios. Se dejan llevar por el opio y la cocaÃna, participan en orgÃas… DeberÃan expulsarlos del negocio del cine”.
Sea como sea, la carrera y la vida de Fatty se fué al traste. Nadie quiso darle una nueva oportunidad en el cine (comparad, salvando las distancias y la gravedad del asunto, con lo que le ocurrió no hace demasiado al cómico Pee-Wee Herman –el de La gran aventura de Pee-Wee de Tim Burton- cuya exitosa carrera se hundió cuando le cazaron in fraganti masturbándose en un cine porno), la imagen del actor estaba por los suelos, ¿cómo dejar que tu hijo fuera a ver una pelÃcula de un violador y asesino?
En 1931, un triste Fatty declaraba: “Tan solo dejádme trabajar. Quiero volver a la pantalla. TodavÃa puedo entretener a la gente”, pero nadie le hizo caso. El actor se refugió en la bebida y la depresión hasta el dÃa de su muerte, un 28 de Junio de 1933.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Fernando Fernán Gómez »
Errol Flynn »




Estás en:


(1 votos, promedio: 4 de 5)
Estás en:


Buster Keaton entró en el mundo del cine gracias a Roscoe Arbuckle que fue quien le proporciono el primer papel en el cine.
Roscoe Arbuckle creó el momento pastel en la cara y actualmente este gag se ha convertido en un cliché en la comedia.
Se dice que Roscoe Arbuckle creo este gag después de un encuentro en RÃo Grande con el ejercito de Pancho Villa, durante una actuación en El Paso en Texas.