Lo mejor que hay para perder la credibilidad como guionista en Hollywood es firmar una historia de adolescentes cachondas con sed de sangre y cuyo 90% de atractivo caiga sobre los hombros de una actriz mediática hasta la saciedad. Que lo haga una ganadora de Oscar es una tomadura de pelo. ‘Jennifer´s Body’ es un cúmulo de todo ello.
Que levante la mano el que al saber que Diablo Cody se metía en el género del terror no pensó: ‘genial’. Que sepamos, en los últimos años los films de contenido sobrenatural con chavales de entre 16 y 18 años no han sido precisamente lo mejor del calendario cinematográfico. Nos hemos visto inmersos en tantos remakes de clásicos ochenteros donde jóvenes incautos/as caían uno detrás de otro, que apenas hemos tenido el miedo en el cuerpo. Era un susto detrás de otro sin mucha línea argumental y bastante hemoglobina.
Por eso, cuando una escritora irreverente y cuyo hit ‘Juno’ se basaba en diálogos acidos y sarcásticos se lanza al género, uno espera cierta novedad o una dosis de sorpresa dign de alguien que no se toma el cine con el convencionalismo de otros guionistas mediocres del gremio. Vale que Megan Fox era sin duda el 80% del reclamo a los espectadores que no miran la ficha técnica, pero para mí, todo era Cody.
‘Jennifer´s Body’ es el chasco más gordo que nos deparaba el tramo post-vacacional en Hollywood, y es chasco porque ni tiene la agilidad de ‘Juno’, ni la gracia de ‘Juno’, ni su chispa ni un tercio de sus intenciones. ‘Jennifer´s Body’ es la película que Juno pondría a caldo con su verborrea hiriente, plagado de personajes clichés y un alto contenido hormonal, donde prima el entreteto de Fox y poco más.
Quizás Cody se haya cachondeado de todos nosotros y yo no me haya dado cuenta.
Needy (Seyfried) es una chica normal y corriente de instituto cuya mejor amiga Jennifer (Fox) poco tiene que ver con ella. Ambas decidirán salir de noche a un local del pueblo donde toca el grupo ’slow shoulder’ liderado por un cantante siniestro (Brody) que cambiará la vida por completo a Needy…y sobre todo a Jennifer, que a partir de ese momento será una insaciable depredadora de todo lo que se le ponga por medio, y sin son jovencitos mejor.
Habría que comenzar avisando a aquellos que esperan ver una película de terror al uso, porque no lo es. Ya no es por el contenido de sangre que se derrama en el metraje (lo hay a toneladas), pero no es el típico film de sustos y gore, ya que utiliza torpemente lo primero y respecto a lo segundo ni siquiera las muertes son gráficas, y cuando digo gráficas es que no hay ni un primer plano de ninguna de ellas. Todo de fondo o tras cortinas, casi Disney-co.
Ya veo las plateas llenas de adolescentes y pre-adolescentes llamados por el trompetín Megan Fox, que con pósters y spots televisivos ha hecho llegar el mensaje que quería la Fox Atomic, y ese es el de película inofensiva de contenido pseudo-calentorro con final mascado de fábrica. Ninguno de ellos se va a fijar en que en la primera media hora no pasa absolutamente nada, en que después las escenas son incongruentes y vacías y que el final no se sostiene por ningun lado. Aún me pregunto el orígen del ‘monstruo’, porque no lo tengo claro.
Como remate, los diálogos son tan absurdos que dudo mucho que Diablo Cody los escribiera con un mínimo de lucidez. La guionista prescinde de las referencias a la cultura pop (apenas hay dos ‘chispazos’ divertidos) y hasta nos regala con un número musical que no pinta para nada en la película. El desorden en la trama es directamente proporcional a lo aburrido de su puesta en escena, y aunque la directora no tiene toda la culpa, es oficialmente la reina de la somnolencia (su anterior film es ‘Aeon Flux’).
Por cierto, si alguno esperaba ver la famosa escena de Fox en el lago en top-less, ya puede ir ahorrándose el dinero. No os perdáis una resolución propia de ‘Buffy Cazavampiros’ y los créditos finales, donde pulverizan la historia como si fuéramos tontos.
Y llegamos a Megan Fox. La chiquilla hace lo suyo: enseñar cacha, que es lo único que pone en su guión. Bájate el escote aquí, ponte minifalda allá, chupa una piruleta y cálzate unos mini-shorts, además de protagonizar una escena lésbica con tu compañera de rodaje. Si a eso le sumamos el tonito de tonta absoluta en la V.O., el dinero se lo ha ganado con creces. Seyfried tampoco es la panacea, pero mejores líneas que Fox tiene.
En definitiva, buena opción para ver exclusivamente en DVD y mejor si tenéis a la pareja al lado y de vez en cuando cae un magreo. Verla en plan serio es un bochornazo de mucho cuidado. Lo mejor de la película, el cartel español.
Ahora entiendo su descalabro en la taquilla USA este fin de semana.
- Vía Poster | elseptimoarte.net
Proponer tu RSS para Últimas Noticias
Otros Reportajes:
Los más comentados:
The Rocky Horror Picture Show (10)
Cine de catástrofes: Años 70 (9)
Al Pacino (9)
a 2001: Una Odisea del espacio (8)
Yo, el Vaquilla (8)



Estás en:


