Estrenada en 1995 y aclamada como uno de los filmes más conmovedores del cine de los noventa, “Leaving Las Vegas” retrata la historia de dos perdedores que se encuentran, se quieren y se pierden.
Nicolas Cage, uno de los dos protagonistas, ganó el Oscar al Mejor Actor.
Basada en la cruda novela de John O’Brien, quien se suicidó cuando la pelÃcula estaba en fase de producción y montaje (muchos dijeron que el libro contenÃa tintes autobiográficos del escritor) y grabada en 16 mm., “Leaving Las Vegas” supuso una gran sorpresa en el panorama de cine independiente norteamericano. Dirigida por Mike Figgis, quien fue nominado al Oscar como Mejor Director y Mejor Guión Adaptado, la trama trata de un alto ejecutivo de Hollywood que pierde a su esposa y al resto de su familia por culpa de su alcoholismo. Ben Sanderson (impresionante Nicolas Cage) llena el carrito de la compra de bebidas alcohólicas (como se muestra al comienzo del film), hace quedar en situación incómoda a los pocos amigos y compañeros que le quedan cuando sale a cenar con ellos y, finalmente, se busca el despido en su trabajo ante un jefe que ya no oculta su desagrado ante el lÃmite al que ha llegado su empleado.
La pelÃcula se nos muestra como una oscura y trágica representación de un alcohólico que no tiene nada que perder ni nada por lo que vivir; sus compañeros de trabajo huyen de él y todas las mujeres con las que se cruza le rechazan (en una escena, Ben, tumbado en su apartamento junto a la nevera, recuerda cómo una prostituta le roba el anillo de boda, sustrayéndoselo con los labios.
Ben “limpia” su casa de Los Angeles y se traslada en coche a Las Vegas, en un viaje acompañado tan sólo por las botellas, sus únicas amigas. ¿Su propósito? Beber literalmente en la ciudad del juego hasta morir, en un viaje hacia la auto-destrucción en cuyo camino, sin esperarlo, se cruzará un alma gemela. Ella es Sera (increÃblemente interpretada por Elisabeth Shue, también nominada al Oscar a la Mejor Actriz), una prostituta que se gana la vida por las noches a las órdenes de un chulo y mafioso del Este interpretado por Julian Sands.
Ben, enclaustrado en un diminuto apartamento, sale por la noche a buscar algo de compañÃa y se encuentra con Sera (con quien de hecho se habÃa topado a su llegada a Las Vegas) y le pide que le acompañe. Ella acepta y cuando llegan al apartamento, Ben le confiesa que tan sólo busca compañÃa, alguien con quien hablar y compartir una copa, algo que deja un tanto fuera de lugar a Sera, quien por el mismo dinero se echa en la cama y le abraza. Ben le dice que ha venido a la ciudad para matarse bebiendo, algo que al principio no convence a Sera. La chica le pregunta por qué lo hace, por qué bebe y Ben le responde que no lo recuerda, que sólo sabe que tiene que hacerlo pero que ya no lo recuerda. A pesar de la crudeza del film, el espectador llega a simpatizar y sentir verdadera pena por ambos protagonistas a pesar del camino que los dos han elegido. “Leaving Las Vegas” es emocionante de principio a fin, un auténtico drama.
Ben despierta pena y un tanto de simpatÃa en Sera y comienzan a verse con mayor frecuencia, eso sÃ, con Ben siempre borracho. Comparten el apartamento de la prostituta y mientras él se dedica a beber por ahÃ, gastándose el dinero en los casinos, Sera se busca la vida en las habitaciones de viejos moteles. La bondad de ella por él va creciendo e incluso no le importa que no tengan sexo, Sera se da cuenta que lo que siente por él es algo real, ve en Ben a su ángel salvador, no es otro cualquiera que solamente quiere irse a la cama con ella, es un ser humano que necesita ayuda e intenta sacarlo de ese camino hacia la muerte en el que él anda metido. Sera se identifica totalmente con Ben porque ella también está inmersa en el mismo tipo de desesperación vital y cree que puede salvar su propia alma si salva a la de él, pero resulta imposible; incluso cuando Ben encuentra su propio ángel, sigue bebiendo.
Después de ver semejante pelÃcula, piensas en los dos actores, en los dos caracteres que interpretan Cage y Shue, tan reales e incomprensibles como aparecen en pantalla. Sus abrazos nos transmiten la verdadera pasión de dos almas idénticas por dentro y distintas por fuera, siempre con melodÃas jazzÃsticas de fondo (perfecto Sting versioneando dos clásicos de este estilo). El final es tan real como el resto del film: Figgis hace que Ben cumpla su promesa y en su lecho de muerte intenta hacerle el amor a Sera pero le es imposible, está al borde de la muerte. Si “Leaving Las Vegas” hubiera sido fabricada en el Hollywood de los grandes estudios, seguramente Ben hubiera ingresado en una clÃnica de rehabilitación, Sera encontrarÃa un trabajo decente y los dos terminarÃan como una pareja feliz, pero no, el final muestra a Sera sentada en la cama, a medio oscuras, llorando ante el cadáver de Ben, asà de simple y crudo. Haber tenido un final feliz hubiera traicionado el film. Pero ninguno de los dos consigue ese gran final. Ben cumple su promesa y Sera vuelve a su depresivo mundo nocturno, abandonada y sola de nuevo, abandonada por su ángel.
En realidad, este film no es para pasar un buen rato, sino para disfrutarlo en soledad, degustar cada una de sus escenas ya que te envolverán emocionalmente de principio a fin. Aunque en realidad, “Leaving Las Vegas” funciona en diferentes niveles: es un enorme drama pero si lo ves desde otro ángulo, el personaje de Nicolas Cage te puede resultar divertido cuando pierde el control. Mike Figgis consiguió una obra maestra para todos aquellos que alguna vez se han paseado de noche, solos, por las calles de una gran ciudad, pensando qué hacer con su vida.

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¿SabÃais que “Leaving Las Vegas” está basada en la autobiografÃa de John O’Brien y que este se suicidio pocos meses antes del estreno de la pelÃcula?
A mi me pareció una historia un poco inverosÃmil pero ya se sabe la realidad supera la ficción…
Mike Figgis hace en “Leaving Las Vegas” un retrato durÃsimo sobre los dos protagonistas Ben y Sera al borde del abismo, se mire por donde se mire la historia es preciosa y sobria en al cual no hay ningún tipo de esperanza.
Para mi la actuación que hace Nicolas Cage es la mejor de todas la de su carrera, dota al personaje de una intensidad que es difÃcil de describir.
“Leaving Las Vegas” es una historia fascinante, que te deja un sabor amargo, hay que verla.