“¿A dónde irás Rhett? ¿Y qué haré yo?”. “Francamente querida, eso no me importa”.
“Frankly, my dear, I don´t give a damn”, “Francamente querida, eso no me importa”. Qué frase tan sencilla, y es en cambio una de las lÃneas de diálogo más famosas de la historia del cine, un tópico recurrente, casi como: “Este es el principio de una gran amistad”. La pronuncia Rhett Butler, cuando decide ir a la guerra sabiendo que está ya casi perdida y dejar sola en la mansión de Tara a su amada Scarlett.
Frases asà ya no salen de la pluma de ningún guionista, ahora nos tenemos que conformar con “tio, no jodas” o algún “what the fuck!!???”, que parecen más modernos y no has de darle más vueltas. Pero hubo un tiempo en que sólo ellas, las estrellas, podÃan pronunciar estas sentencias: “Frankly, my dear, I don´t give a damn”, y el público se quedaba embobado escuchándolas.
La frase por cierto, le costó más de un dolor de cabeza al productor de “Lo que el viento se llevó”, y verdadero motor creativo de todo el proyecto, David O´Selznick. El código Hays, un ente censor creado por la propia industria de Hollywood establecÃa que esa palabrota, “damn” (la frase, traducida muy coloquialmente, serÃa: “me importa una mierda”) no podÃa ser pronunciada en pantalla. Pero quizás porque O´Selznick pagó una cantidad por ella, o quién sabe por qué, la sentencia quedó grabada en el celuloide para siempre, y ahora podemos decir que “Lo que el viento se llevó” no es únicamente un montón de Óscars, o cuatro horas de duración, o la superproducción más popular del siglo pasado, en la que se miraron los “Titanic” o “Gladiator” que vinieron después. Es también la genialidad de los pequeños detalles, una frase mÃtica de diálogo, una mirada de Clark Gable, un primer plano de Vivien Leigh…
“Lo que el viento se llevó” es un film de productor. Intervinieron varios guionistas (Sydney Howard, Ben Hecht, incluso Scott Fitgerald), pero el mismo O´Selznick se encargó posteriormente de reivindicar que él habÃa escrito casi todas las lÃneas de diálogo. Luego varios directores se pusieron detrás de la cámara, pero uno a uno se encontraron con los deseos de un O´Selznick empeñado en hacer de “Lo que el viento se llevó” el proyecto de su vida. El film se acreditó a Victor Fleming (se dice que rodó cerca del 50% del extraje final), pero George Cukor (el director escogido en primer ainstancia), Sam Word y Reeves Earson se encargaros de filmar escenas en uno u otro momento del complicadÃsimo rodaje, aunque todos sabÃan que O´Selznick era quien estaba detrás de cada plano.
Nada podÃa dejarse al azar. David O´Selznick pensó en todo. Para el papel de Rhett Buttler se escogió en un principio en Gary Cooper, quien no aceptó el personaje, seguro de que el film serÃa un absoluto fracaso; la Warner le ofreció a O´Selznick a Errol Flynn, que se emparejarÃa con Bette Davis en el papel de Scarlett, pero fue finalmente Clark Gable, uno de los actores más queridos de América, quien obtuvo el papel. Gable, que estaba contratado por la Metro Goldwyn Mayer, fue cedido a la productora independiente de O´Selznick, más 1′25 millones de dólares para la producción del film a cambio de que O´Selznick le cediera a Louis B. Mayer los derechos de distribución de la pelÃcula y un 50 % de los beneficios. Teniendo en cuenta que durante el primer estreno se recaudaron cerca de 20 millones de dólares, estaba claro que tanto la MGM como O´Selznick habÃan hecho un negocio redondo.
Si bien el productor escogió a una cara conocida para el papel protagonista masculino, para el de la egoÃsta Scarlett, montó un gran paripé con un casting en el que se presentaron cientos de jóvenes en busca de su gran oportunidad, mientras también se contemplaban las opciones de Tallulah Bankhead (la primera candidata, descartada poco después porque su morbosa vida personal no le harÃa ningún bien a la publicidad del film), Joan Crawford, Katharine Hepburn, Lana Turner… prácticamente el quién es quién de las estrellas femeninas de Hollywood. Pero nadie sabÃa que el papel estaba concedido ya a Vivien Leigh, y que el casting multitudinario era una operación publicitaria para empezar a concitar la excitación de los medios de comunicación y el público.
Clark Gable y Vivien Leigh formaron una de las parejas cinematográficas más fascinantes del Hollywood clásico. Tan odiosos y a la vez tan atrayentes. En los últimos instantes del film Rhett insiste en que ama a Scarlett como jamás ha amado a nadie, y que los dos son egoÃstas, ella manipuladora, él un vividor caradura, ambos saben exactamente lo que quieren de la vida, pero que por eso están hechos el uno para el otro. Es un amor pasional de dos personajes egocéntricos, que sin embargo se necesitan el uno al otro.
Scarlett: “¿Es que no te avergüenzas de dejarme sola e indefensa?”
Rhett: “¿Tu indefensa? Ja, ja, ja ¡Qué dios se apiade de los yankees si te capturan!”
Si los personajes eran potentes, también lo fue el diseño de producción. Se dice que “Lo que el viento se llevó” es el primer film de la historia en incluir en los créditos a un director de producción, figura hoy indispensable en cualquier producción americana de cierto peso. Entonces fue William Cameron Menzies quien ocupó ese puesto, y él es el responsable de todo el aspecto visual del film, sobre todo de los decorados, con la mansión de Tara, la estación de Atlanta o el incendio de la misma ciudad como trabajos más memorables. Curiosamente, el dramático incendio de la capital del estado de Georgia fue la primera escena que se rodó de toda la producción, antes incluso de tener en nómina a la actriz principal, y sin ni siquiera haber completado una primera versión aceptable del guión. Conocida es la anécdota de que algunos de los decorados que arden durante la secuencia pertenecen al film de la RKO “King Kong”.
El año en que competÃan en los Oscar clásicos como “Caballero sin espada”, “Ninotchka”, “La diligencia” y “El mago de Oz” (dirigida también por Victor Fleming), fue esta épica producción (la han llegado a llamar con razón “el clásico americano”) la que se llevó todo, absolutamente todo: 10 Oscars: mejor pelÃcula, director, actriz, actriz secundaria (la entrañable actriz de color Hathie McDaniel, que rehusó a acudir a la premiere del film en Atlanta por los problemas raciales que asolaban aquella zona del conservador sur de Estados Unidos), mejor guión, montaje y fotografÃa en color entre otros.
Tal era la magnitud de “Lo que el viento se llevó”, que Max Steiner, el compositor de la inolvidable banda sonora, creó tres pasajes musicales que sonaban antes de los tÃtulos de crédito de inicio, durante el intermedio y al final del film, haciendo que este se alargara todavÃa más de cuatro horas. Posteriormente, los reestrenos de la pelÃcula no incluyeron ya estos tres cortes de la banda sonora, aunque se han vuelto a añadir en el lanzamiento en DVD. Más que una pelÃcula, “Lo que el viento se llevó”, vista en el cine en toda su magnitud, debÃa ser como una gran ópera.

Otros Reportajes:
Enlaces Patrocinados
Los más comentados:
The Rocky Horror Picture Show (9)
Al Pacino (8)
Superman (8)
a 2001: Una Odisea del espacio (7)
Yo, el Vaquilla (7)



Estás en:


(3 votos, promedio: 4 de 5)


“Lo que el viento se llevó” está llena de curiosidades aquà os dejo algunas:
- Ajustando la inflación a la recaudación, “Lo que el viento se llevó” es la pelÃcula más taquillera de toda la historia sobrepasando “Titanic” de James Cameron.
- Para el incendio en Atlanta se quemaron los decorados del clásico “King Kong” como edificios ardiendo.
- En la misma escena del incendio en Atlanta, cuando Rhett y Scarlett huyen en un coche de caballos, Scarlett lleva la cara tapada ya que no era Vivien Leigh, está escena se filmo cuando todavÃa no habÃan encontrado a la actriz principal y hartos de esperar empezaron a rodar la pelÃcula.
- Ha habido rumores de que Gable al no llevarse muy bien con sus compañeros de rodaje comÃa cebolla antes de las escenas donde se besaba.
- Para el papel de Bonnie Blue Butler (hija de Rhett y Scarlett), se planteó que lo hiciera Elizabeth Taylor.
- Hattie McDaniel fue la primera mujer de color en ganar un Oscar por su papel de Mami.
- Clark Gable le gastó una broma a Hattie McDaniel (Mami), sustituyó el te del vaso del que ella debÃa beber para celebrar el nacimiento de Boni por whisky.
- Clark Gable no querÃa aparecer llorando en la escena en que Melanie le consuela tras el aborto de Scarlett porque consideraba que era poco masculino. El director intentó convencerlo sin éxito, fue finalmente Olivia de Havilland (Melanie Hamilton) quien le convenció para rodar una toma con él llorando. Clark vio que las lágrimas estaban justificadas en esa escena y accedió a que se incluyera.
- La famosa frase final de Rhett Butler “Frankly my dear, I don’t give a damn” casi no pasa la censura. David O. Selznick tuvo que pagar a los censores para poder dejar la palabra damn en la frase.
- Uno de los hermanos Tarleton, Stuart Tarleton, serÃa más tarde el protagonista de la serie “Las Aventuras de Superman” (1952-1958).
- De los tres directores de la pelÃcula, sólo Victor Fleming aparece en los créditos.
Es impresionante la lista de curiosidades que has dejado Anna, a parte yo creo que “Lo que el viento se llevó” está cargada de diálogos memorables.
Scarlett O’Hara: Ashley dice que le gusta ver a una chica con buen apetito.
Mami: Si pero yo no he visto que el señor Ashley le haya pedido matrimonio.
Mami: ¡¡Miss Scarlett O’Hara, Miss Scarlett O’Hara!!!
Scarlett O’Hara: Señor, no es usted un caballero.
Rhett Butler: Ni usted una dama. No se ofenda. Las damas no tienen ningún atractivo para mÃ.
Scarlett O’Hara: Después de todo: ¡mañana será otro dÃa!
Rhett Butler: No, no te voy a besar, aunque lo necesitas mucho. Ese es tu problema. DeberÃas ser besada más a menudo, y por alguien que sepa como hacerlo.
Rhett Butler: Algún dÃa quiero que me diga lo que le oà decir a Ashley Wilkes:”Te amo”.
Scarlett O’Hara: Eso es algo que jamás me oirá decir mientras viva.
Scarlett O’Hara: Aunque tenga que matar o robar, a Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre.
Rhett Butler: Francamente, querida, me importa un bledo.
Esta frase fue elegida en 2005 como la frase más memorable de la historia del cine por The American Film Institute’s.
Ashley Wilkes: Hay algo que amas más que a mi, y aunque no lo sepas es la tierra roja de Tara.
Es fantástica la información que habéis dejado al igual que el reportaje.
Yo sólo comentaré que el papel de Rhett Butler para Clark Gable le fue como anillo al dedo. Un aventurero que ha vivido, que es firme y fuerte pero que a causa del amor que siente por Scarlett, toda su vida cambia, la batalla del amor es más difÃcil que la propia batalla.
“Lo que el viento se llevó” es una gran historia, todo es monumental en la pelÃcula, desde el vestuario, pasando por la banda sonora, las interpretaciones de los actores, los decorados, las localizaciones, los diálogos… pero nada tendrÃa sentido sin un buen guion, “Lo que el viento se llevó” tiene un guion maravilloso, es un perfecto retrato de la época y de su sociedad, en este caso de la Guerra de Secesión.
La historia está maravillosamente contada, “Lo que el viento se llevó”, es elegante, todo se muestra tal y como es, no hay artificios en nada, ni en la amistad, la felicidad, el odio, la lucha, el esfuerzo, los celos, la familia, al rivalidad, la aventura, la guerra… el amor.
“Lo que el viento se llevó” es un clásico del séptimo arte.
Hola, Marc y compañÃa,
A este resumen tan completo sólo se le pueden poner dos pequeñas pegas: El productor de “Lo que el viento se llevó” no era irlandés: se apellidaba Selznick, la “O.” era una falsa inicial. El “Francamente…” no lo dice Rhett “cuando decide ir a la guerra sabiendo que está ya casi perdida y dejar sola en la mansión de Tara a su amada Scarlett.”… ¡Aún faltaban unos cuantos años para que se hartara de todo y la mandara a paseo en la puerta de la casa de los Butler en Atlanta!… es la frase final de Rhett en GWTW.
Saludos