El atractivo Cal Meacham (interpretado por Rex Reason), uno de los cerebros más brillantes de Estados Unidos está muy preocupado.
El caza bombardero que está pilotando acaba de perder el control, los mandos no responden y… no, los mandos están actuando solos, han cambiado el rumbo del avión y, dos giros a la izquierda, uno a la derecha, dirigen el aparato a un lugar desconocido ante la mirada de impotencia del joven cientÃfico.
Poco despues, el aparato fantasma aterriza en una isla. Y justo cuando tanto Cal como nosotros respiramos aliviados porque parece que la locura ha cesado y la pelÃcula junto con su argumento va a “estabilizarse”, descubrimos que esta isla es propiedad de una raza alienÃgena que ha reclutado a los cientÃficos más avanzados de la Tierra para que fabriquen una arma secreta (nuclear, of course) que les permita vencer a otra raza alienÃgena enemiga que pretende destruir su planeta. Entre el grupo de cientÃficos, una chica guapa, sumisa y buena esposa que se enamora de Cal y que interpreta la actriz Faith Domergue; entre los extraterrestres, uno malo (Brack, interpretado por Lance Fuller), y otro bueno y comprensivo con los humanos (Exeter, a cargo de Jeff Morrow). Y entre cientÃficos y marcianos, un gatito de nombre Neutrón. La pareja de cientÃficos vivirá emocionantes aventuras mientras trata de escapar de la isla, incluso llegarán a a viajar a Metaluna, el planeta de sus captores.
Si tuviéramos que contarle este argumento a un niño antes de ir a dormir, probablemente le quitarÃamos el sueño no ya por el miedo, sino por la risa. Pero en cambio, al menos a quién suscribe, le tiene fascinado este film clásico de ciencia ficción años 50. Con su bajo presupuesto, su boyante technicolor, sus interpretaciones standard, su ristra de efectos especiales artesanales y su tripi argumental, todo ello sumado por un sentido del humor cómplice que nunca debemos abandonar como espectadores, es posible disfrutar como un crÃo de obras como esta. Por de pronto, This island earth no responde tanto al tópico de la serie B de ciencia ficción americana como cabrÃa pensar a priori. PelÃculas contemporáneas más recordadas por sus presuntos valores cinematográficos (o porque las emitÃan en las cadenas estatales años atrás) como Ultimátum a la tierra (1951) de Robert Wise, o La guerra de los mundos (1953), de George Pal, poseÃan, en primer lugar, mayor maniqueÃsmo en la construcción de personajes y argumentos, y luego, fueron mucho menos innovadoras que This island earth a nivel de decorados y lenguaje explÃcitamente Sci-fi. Este film de Joseph Newman es valiente, atrevido y ambicioso y quizás por este providencial desparpajo, mucho más divertido que otros tostones de la época como la citada Ultimátum a la tierra, de premisas más “serias” y trascendentes.
El director Joseph Newman (ayudado en algunas secuencias adicionales por el maestro Jack Arnold, del cual cabe recordar entre otras El increÃble hombre menguante de 1957 o La mujer y el monstruo, de 1954), figura muy reivindicada en los años 80, dirigió con buen pulso y convicción este film cuyo guión de Franklin Coen y Edward G. O´Callaghan provenÃa del relato The alien machine, de Raymond F. Jane. La historia empezaba con un buen prólogo (el del caza bombardero que ya hemos descrito), seguÃa con una descripción tÃpicamente fiftees de la lujosa vida de los cientÃficos en la isla (en algunos momentos parece que estemos metidos en un melodrama de Douglas Sirk) e iba culminando finalmente en un festÃn de acción y aventuras cuando describe la huida de la pareja de cientÃficos. El momento clave, y que curiosamente ha hecho de este film un pequeño mito, es la aparición en el tercer acto del peligroso monstruo de Metaluna, una especie de bicho con pinzas de cangrejo y cerebro de coliflor, piel azulada y patosos movimientos, que podemos encontrar a la venta en cualquier tienda de cómics de la ciudad, a veinte euros la pieza. Su aparición dura muy poco, y enseguida acaban con él, pero es que una pelÃcula de ciencia ficción años cincuenta sin monstruo nunca serÃa lo mismo.
This island earth tiene, pues, alienÃgenas de dudosas intenciones, monstruos de pesadilla, cientÃficos patriotas y atractivos… todo lo que habÃa de tener un film de 1955 con platillos volantes para triunfar en los dobles programas de los miles de cines drive-in que poblaban la América de los felices cincuenta. Y como el americano medio lo tenÃa todo (el libro de cocina de Betty Crocker, Frank Sinatra, el rock n´roll…), solo faltaba un villano. Y ese papel lo cumplÃa perfectamente la amenaza nuclear-comunista que tan bien recogÃan los films de ciencia ficción.
Hemos oÃdo hablar hasta la saciedad de lo que significaban en el inconsciente colectivo los extraterrestres, sus peligrosas armas, la abducción de las honradas mentes de los ciudadanos por parte de criaturas que tan sólo pretenden convertirnos en meros robots no-pensantes. La paranoia estadounidense del miedo al enemigo también se olfatea en This island earth, quizás con mayor sutileza porque los malos son, como ya hemos dicho, un tanto ambivalentes, y tan sólo quieren utilizar a los humanos durante el tiempo en que tarden en conseguir su arma secreta, luego podrán volver a su planeta y acabar con sus enemigos particulares. Nos es muy difÃcil leer en estos films lo que pensaban los americanos hace cincuenta años, sus miedos y sus dudas, tanto que apuesto a que de aquà cincuenta años más, los estudiosos dirán lo mismo de los films que vemos hoy en dÃa en nuestras carteleras. Porque ahora el enemigo es otro, pero los miedos son los mismos, incluso mayores, porque en los años cincuenta no habÃan World Trade Centers ni mega-villanos como Bin Laden o Saddam Hussein, sino los siniestros rusos y la bomba atómica, villanos sin rostro ni nombres. La historia se repite, y los miedos de la gente de hoy y siempre, alimentados por los gobiernos que se aprovechan de ellos, seguirán imprimiéndose fantasmalmente en los fotogramas de muchas de las inocentes pelÃculas que vemos en los multisalas acompañados por una Pepsi Max y unas palomitas.
Mientras tanto, si algún dÃa veis anunciado en el periódico un film de ciencia ficción llamado This Island earth, al cual posiblemente puntúen con una sola estrellita en la sección de crÃticas, y cuya hora de emisión no será antes de las dos de la madrugada, valdrá la pena que aguantéis el sueño y lo veáis. Aunque solo sea para sentirse niño de nuevo, y emocionarse con el caza bombardero cuyos mandos no responden y llevan al bueno de Cal Meacham a la isla de las mentes brillantes y los alienÃgenas de Metaluna.

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“Esta isla, la tierra” o “This Island Earth” es una muy buena representación de las pelÃculas de ciencia ficción de los años 50. Ahora bien, no se puede ver con la visión actual que tenemos de las pelÃculas de ciencia ficción porque sino, no la podremos ver, primeramente tenemos que situarnos en la época en que fue creada ya que los efectos especiales, las actuaciones… no se pueden comparar a las actuales.
Pero yo creo que ahà reside el encanto de “This Island Earth”, además es una pelÃcula muy entretenida.